Conversando con tu sombra

 - Hola, como has estado?

Te pregunte con la voz nerviosa y un poco baja, talvez no me escuchaste.

Nunca supiste que no soy bueno para entablar una conversación casual.

- Te acuerdas, quién soy?

Te mire a los ojos, mientras te preguntaba.

Tu mirada se clavó en la mía. 

Me puse aún más nervioso. Lo peor de todo que no decías nada, esos labios no se abrían.

- Nos conocimos hace muchos años atras, estudiamos juntos en la academia.

Me pongo aún más nervioso, no se la verdad si te acordaras de mí. Talvez yo le di mucha importancia a lo que nos sucedió de lo que tú le disté, ese pensamiento pasa por mi cabeza.

Mi corazon se siente raro, se reduce de tamaño, mis latidos se hacen cada vez más fuertes, y mis manos empiezan a sudar, las ideas se desordenan, a pesar que practique esta conversación tantas veces, practique lo que te diría, pero todo ello dependía si te acordabas de mí. Respiro hondo y empezó a decir.

- Nos conocimos cuando tenía 17 años aproximadamente, compartimos aulas, en una de ellas cuando estaba sentado a tu lado, cogiste mi mano y me robaste un beso.

Tu mirada sigue clavada en la mía, pero no dices nada, esto me está enloqueciendo, no sé si seguir hablando, o solo cerrar la conversación y decirte fue un gusto de verte a los años y adiós.

- Queria pedirte disculpas, no fue correcto lo que hice.

Tomo un segundo respiro, aprieto mis manos para que dejen de temblar, y continuo. 

- No tome la decisión correcta, no debí dejarte ir.

Fue como arrancarme la cicatriz de la piel, fue algo que tenía que decirte hace tantos años.

- Y no correr detrás de ti, más aún cuando vi lágrimas en tus ojos.

Mi voz se quiebra, las ganas de abrazarte recorren todo mi cuerpo, pero tu mirada sigue fija en mis ojos, lo detuvieren todo, no puedo leer lo que pasa por tu mente. Tal vez ni te acuerda de mí, tal vez ni siquiera sabes de lo que te estoy hablando, la inseguridad me rodea, una parte de mí, solo quiere despedirse he ir ese, es mi orgullo o mi temor de no haber sido nada en tu vida.

Me calmo un poco, tomo fuerzas y sigo.

- Quiero pedirte disculpas, tambien porque despues de hablarnos despues de un tiempo, trate de mentirte, trate de jugar contigo.

Es algo que nunca me pude perdonar, pero no encuentro las palabras correctas para que me entiendas cuanto me afecto haberlo hecho.

- Te confieso una vez que terminamos, fui varias veces a buscarte, nunca más te volvi a ver.

Era una forma muy resumida, de todo un medio año que corría a la puerta de la academia para ver si solo podía encontrarte y mirarte y pedirte disculpas, que eras la única persona en que te pensaba cada día.

- Te confieso que tenía una fotografía tuya guardada hasta que la perdi.

Fue un acto impulsivo borrar tu número telefónico y borrar todas las fotos que nos tomamos y la única foto que tenía era la que te tomaste para tu carnet de postulante a la universidad, que la descargue y la tenía guardada en mi celular.

Empieza a crecer la idea en mi mente que ni te acuerdas de mí.

Las ganas de seguir hablando se van yendo, al no ver que no dices nada. Y mis nervios han tomado mi cuerpo, estoy desesperándome con el pasar de los minutos. quiero terminar la conversación y te digo.

- Gracias por haber llegado a mi vida en ese momento, por haberme robado ese beso, por mostrarme como es el tipo de mujeres que me gustan.

Te robe una sonrisa, pero no dices aun nada, pero es un gran gesto, me hace que mi corazon se salte un latido de alegría.

- Recuerdo que estábamos sentados en clase en un cambio de docente, y nos pusimos a escuchar musica, a ti te gustaba la salsa, y aún recuerdo esa cancion que te la canté mirándote a los ojos, "Amores como el nuestro", tu reacción ese día fue que reíste, pero vi esa mirada de ilusión de jóvenes.

Tu mirada deja de ser tan fría, tal vez te estas acordado, asi que continuo.

- Recuerdo que te tomaba fotos con un celular de aquellos años con una calidad pésima, pero eras mi modelo, tenías una hermosa sonrisa.

Me siento un poco más relajado, no soy alguien que puede seguir un monologo, no me gusta escucharme solo a mí, me gusta una interacción, una conversación y tu silencio me está matando.

- Recuerdo cuando te estaba enamorando, era tan torpe , no sabía cómo hacerlo, pasan los años y no aprendo. Aun me acuerdo cuando te acompañaba hasta el paradero, y no sabía qué hacer, no tenía nada que decirte, mis ideas de conversación eran sobre el estudio, nada casual, asi que cogí esa hoja y marque donde marcan sus controles los transportistas públicos, era algo estúpido, pero te robe una sonrisa, tenía un problema en poder expresar mis sentimientos.

Mi naturaleza era muy torpe, me dio colera en ese momento de no poder entablar una conversación con alguien y peor con alguien que me gustaba.

Mis piernas perdieron fuerza de lo que te confesé, me estoy abriendo con alguien que no veo años. Aun mas no dices nada, y tal vez te parezca cómico todo esto pero para mí es algo inconfesable.

- Recuerdo que te besaba torpemente, en grandes verdades ni yo ni tu sabia besar por más experimentados que nos hacíamos. 

No sé por qué lo dije, en verdad lo que me acuerdo que no sabias besar, tus besos eran desesperados, torpes, pero esa dulzura e inocencia me gusto.

No dices nada, y creo que mucho tiempo te he quitado, esa idea se crea en mi cabeza y cierro mis confesiones diciéndote.

- Te busque todo este tiempo.

Se me hace un nudo en la garganta.

- Hasta que decidí que la vida en algún momento nos llegará a encontrar, con la ilusión que el mundo es pequeño y nos encontraríamos de una forma casual, sin embargo, pasaron años, y solo esta oportunidad tengo para hablarte.

Tu voz se hace difícil de recordar, o se me hace muy doloroso recordarla. Es mi sub consciente tratando de defenderme.

- Dime algo de tu vida, me alegré cuando vi que te titulaste como doctora, cumpliste tu sueño.

- Eres una doctora muy linda.

- He decidido olvidarte, sabes.

Me pongo un poco triste.

- fue poco en que nuestras vidas se cruzaron, fue el momento muy breve, pero este sentimiento se volvió eterno, siempre estuviste en mi cabeza, pensándote. queriendo regresar a ese momento donde nos conocimos, donde me robaste el beso, donde cogí tu mano, y disfrutarlo más, abrazarte, encerrarme en un aula, y abrazarte, comerte a besos, y que el tiempo se detenga.

 




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