VUELVE PRONTO
Esos ojos que muero por ver, esos labios que muero por besar, te prometí volver a tu regazo, escuchar de nuevo el sonido de tu voz, las llamadas no me contestas, tal vez cambiaste de numero, te escribo cartas cada noche que luego quemo cuyas cenizas las esparzo por el camino que me lleva a tu casa, me pongo al frente de la puerta que nunca mas abriste, ingreso por el pasillo, y aun puedo ver tus pasos, tu sombra en la pared, tu voz cuando te engreías y me llamabas PAPI, ese abrazo y ese beso que me dabas, y te seguía con un te extraño muchísimo acompañado de un te amo. Hoy muero por poder entregar este ramo de flores que prometí darte el día de tu regreso. Te fuiste donde muere el sol, te fuiste tan lejos que mis gritos desesperados pronunciando tu nombre pidiendo a que vuelvas, nuca escuchaste, el silencio de tu voz, el brillo de tu sonrisa, esas ganas locas por vivir, ese brillo de tu mirada al cantar, no las veo mas. Mi incapacidad de estar presente cuando me necesitabas fue el motivo que ese días alistaras tus maletas salieras presurosa del cuarto y yo cogiera mi pequeña mochila con tus recuerdos salí tras de ti. Te di ese abrazo repitiendo a tu oído que por el amor de Dios regreses pronto, que por compasión a mi corazón y mis latidos que tu ausencia se haga corta, no pude ver tu bus partir, no pude sostenerme en pie, ni me pude aguantar esa pequeña lagrima que con desazón te decía A DIO, HASTA PRONTO. Nos hicimos la promesa de esperarnos, nos hicimos la promesa que esto no acabaría así, que este viaje que hoy emprendes es un tiempo que necesitamos. Han pasado años que espero esa llamado de tu llegada, he visto varias lunas llenas pasear por mi ventana, le he huido al sol para no recordarme que hay un día mas sin ti, he escondido los relojes de mi cuarto, no prendo la tele, ni escucho la radio, solo escucho nuestros temas, solo repaso nuestros recuerdos cada noche, te escribo en esas pequeñas cartas, contándote nuevamente la vez que nos perdimos, cuando viajamos, cuando nos quedamos dormidos, cuando caminabas por la misma avenida una y otra vez, de la vez que te conocí. Las quemo para que las puedas leer donde te encuentras, o tal vez te llegue en sueño, cojo mi mochila y camino hacia tu casa, la luna me acompaña cada que vez que empujo tu puerta y solo quedan esas sombras, y esos sonidos que aun encierra tu esencia, me hecho adormir donde era tu habitación tratando de recordar tu aroma, tratando de poder sentir tu calor.
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