Noches selectas
Con el alma rota, empece a tomar, sentado en la banqueta de un parque, el sol se fue perdiendo en el cielo, mis recuerdos se hacen mas difusos, mirar al vació, y las ganas de llamarte, de escuchar tu voz, con el riesgo que el me conteste, mis lagrimas se han secado en mi rostro, empece a caminar por esa calle en la que nos conocimos, las personas me miran extrañadas por mi forma de caminar, que esperan de un alma rota, la noche a tocado a mi puerta, y mi vida se escapa de mis manos, hoy las estrellas se esconden en este manto oscuro de una noche sin luna, la recompensa de mis actos fue, una llamada y una voz temblorosa que me dijo "dame tiempo", el tiempo corre ante mis ojos, las personas caminan cada quien con sus problemas, con sus propias vidas, ya son pasada la media noche, y lo único que alumbra el camino son las luces de los postes de la avenida, los carros ya no pasan por esta avenida, y esos letreros adornados con esas luces de neón, roban mi mirada a lo lejos, hoy no quiero ser yo, solo quiero dejarme llevar, quiero que mis pasos decidan a donde ir, si es preciso solo quiero sentarme en una mesa y seguir tomando, no me importa mas, el amor propia se a perdido entre el alcohol y el desamor, caigo rendido en una mesa a mitad de la nada, escucho la canción que alguna vez cantamos juntos, te dije lo perfecta que eras, tus ojos, tus labios, tu cuerpo, eras tan perfecta y yo tan imperfecto.
Entre el sonido y la gente que bailaba desenfrenada, cual almas del purgatorio, vi al demonio mas bello en este infierno, sus ojos, su mirada tan profunda, tan segadora, negros o cafés no podía distinguir entre las luces de aquel lugar, su mirada penetro en mi cabeza, y me volví adicto a solo verla, como caminaba, como bailaba, su cuerpo despampanante, era el pecado hecho carne, la tentación de sus labios, sus enormes ojos, su pequeña cintura, su larga cabellera ondulada, me sentí atraído hacia ella, cual poeta en la orilla del mar, quiero penetrar en sus aguas, no me importa si no se nadar, rezare que el mañana nunca llegue, que el sol nunca mas salga.
El demonio con cuerpo de mujer se sentó en mi mesa, solo nos miramos, le di un nombre falso, y ella me dio algún nombre que no me acuerdo, conversamos un poco de una vida falsa, mi vida falsa y su vida no se la verdad, se sentó cada vez mas cerca, y en un parpadear de ojos, no entiendo como sucedió, estaba sus manos en mi cuello, y sus labios estaban junto a los míos, le dedique el mejor beso, jugué con su lengua, y ella respondió con la suya, mis manos recorrieron por su cintura, me acerque aun mas hacia mi. He caído en la tentación de un pecado de una desconocida.
Ninfomana de cabello negro, y ojos pardos, en su pecho lleva tatuado una pequeña ave y una luna en su espalda. Maldigo a la mañana por llegar, maldigo la luz del sol, por quitarme sus besos. Soy tuyo maldita sea, le grite antes que se pusieras el vestido azul.
Solo quedan pedazos de un hombre que odia las mañanas, pues el demonio vestido de mujer, era una princesa, de un castillo lejano, su vestido azul, quedo en mi mente, igual que su cintura, su mirad en la mañana, sus besos impregnado en mi piel.
Estos pedazos de mi, te lo entregaría nuevamente por una noche mas.
No quiero besos de amor, quiero la pasión de tus labios, no quiero ver mas en mi vida que su mirada, su fuego, su ser, por que te tuve que conocer, acaso es mi destino, amarte sin saber tu nombre, acaso el dios de los cielos juega con nosotros, de esa manera, te busque durante varios años, y lo único que dejaste de recuerdo son eso pequeños aretes en la mesa de noche, un nombre falso, y un alma rota.
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